Un café en la noche

Quisiera intentar compartir con vosotros los lazos que poco a poco he ido tejiendo con el ambiente de la prostitución y más particularmente con las personas envueltas en esa red aquí, en Copenhague, en una de las calles de nuestro barrio.
Cuando llegué a Dinamarca en 1972, al volver por la noche de las clases de danés, pasando por esta calle cercana a la estación, me encontraba con mujeres del país.
Después, durante 35 años, estuve en Groenlandia, y no tuve contactos con ese ambiente.
En 2016, cuando volví a Copenhague, en este mismo barrio la población había cambiado completamente, y encontré principalmente a mujeres nigerianas y de Europa del Este.
En esa ocasión, mis hermanas de la fraternidad de Vesterbro me hablaron del deseo de Karin, una mujer muy comprometida en la lucha contra el tráfico de seres humanos, de tener a una de nosotras como voluntaria en una iniciativa que ella había tenido en el barrio junto a las iglesias luteranas de Vesterbro: “Night light café”. Como estaba disponible, me comprometí en ello. Hace nueve años de esto.
En la cripta de una iglesia, hacemos una guardia en la noche del miércoles al jueves, de las 23,30 a las 3 de la mañana, con otros voluntarios.
Durante los primeros años, muchas mujeres nigerianas, a quienes deseábamos encontrar prioritariamente, venían a esta cripta para hablar, comer algo, y, durante algunos años, teníamos también con ellas un rato de oración.
Una vez, cuando yo empezaba a leer el salmo 23 “El Señor es mi pastor…”, una de ellas me lo recitó entero de memoria. Nos contó que este salmo lo recitaba continuamente en su corazón mientras estaba en la calle.
Algunos años después, la forma de presencia cambió: cada vez encontrábamos menos mujeres en la calle, así que venían menos numerosas y menos a menudo a la cripta. Ahora probablemente los contactos con los clientes se hacen por internet.
Pero a veces, sin que sepamos por qué, vuelve a haber muchas en la calle. Durante nuestro tiempo de guardia, damos regularmente vueltas de dos en dos por esta calle, con té caliente, toallas desinfectantes, preservativos y lo que necesitan. Nos acogen calurosamente, los contactos son fáciles.
« Night light café » forma parte de una organización más grande: “EXIST-ngo.org”.
Karin colabora desde 2009 con Anne Abok, la directora internacional de MeCath. Han organizado Safe Houses en Nigeria y forman al personal que acompaña a las víctimas salidas del tráfico. Abrieron la primera casa en 2009 y ahora hay más de diez. Establecieron una colaboración con las autoridades cristianas y musulmanas para la prevención de esa plaga gracias a películas y charlas, para evitar que los traficantes pongan la mano sobre los más pobres.
Aquí pudimos ver su última película, « I wish I knew » realizada en Nigeria, cuyos actores eran víctimas salidas de la prostitución. Anne Abok y los colaboradores de MeCath estuvieron aquí para hablarnos de ello. En Nigeria van a lugares muy remotos donde no hay agua ni luz para mostrar esta película por medio de generadores.
Después hubo un debate con representantes del gobierno y del ayuntamiento, y el embajador danés en Nigeria, que apoya las Safe Houses y su trabajo.
El grupo de voluntarios del “Night light café” cambia mucho, pero con Karin soy uno de los pilares estables. Tenemos buenos intercambios con los voluntarios, chicos y chicas estudiantes. Esta relación con los otros voluntarios es también una parte importante de las guardias.
Hta. Agnès-Ghislaine

